| Material Didáctico Multimedia (MDM) para fomentar entre la población universitaria, la iniciativa empresarial como alternativa de ocupación válida, desde la perspectiva que ellos mismos puedan ser generadores de ocupación. |
Para empezar, debemos formularnos una pregunta: ¿cuáles son los canales por los que tendrán que ir los nuevos emprendedores? Está claro que la tecnología va a convertirse en un buen aliado para aquellas personas que quieran salir adelante de forma emprendedora e innovadora. Según un estudio de la consultora Nielsen, en Estados Unidos los ciudadanos pasan la cuarta parte de su tiempo en redes sociales y blogs. En España, según World Internet Users, el 80% de los usuarios de Internet pertenecen a una red social; de éstos, el 60% las utilizan a diario. Por este motivo, al ser un entorno próximo y familiar, la mejor opción consiste en implantar una acción formativa en una red social. Además, debemos tener en cuenta que los universitarios suelen ser unos usuarios avanzados de las tecnologías de la información, hecho que no dificultará la puesta en marcha de esta iniciativa, al contrario, el alumnado estará más motivado.
Internet evoluciona rápidamente ofreciendo a los navegantes nuevas aplicaciones, servicios y programas. Las redes sociales y las comunidades virtuales se están convirtiendo en una herramienta imprescindible para los usuarios de Internet. Frente a estos cambios, la formación debe adaptarse y renovarse. A medida que crece la presencia de los Sitios de Redes Sociales (SRS) se les busca nuevos usos y aplicaciones. En este trabajo abordaremos la utilidad potencial de los SRS en el ámbito de la formación continua planteada como colaboración e intercambio de experiencias y de conocimiento profesional.
La idea central de una red social consiste en construir comunidades de internautas alrededor de un interés en común. Este hecho encaja perfectamente con cualquier actividad que tenga una finalidad educativa ya que, en un mismo lugar, tenemos a muchas personas compartiendo y construyendo conocimiento de forma colaborativa con un mismo objetivo. Su uso implica una educación más flexible y una concepción del aprendizaje centrada en la construcción del conocimiento. Se ha demostrado que las redes sociales educativas poseen grandes capacidades de centralización, coordinación y comunicación. Estamos pues ante lo que algunos autores llaman crowdsourcing , un modelo de colaboración basado en la participación masiva de voluntarios y la aplicación de principios de autoorganización. En este modelo, el alumnado aprende sobre un tema de manera formal (viendo los contenidos propios del curso) y de una manera informal (debatiendo sobre lo planteado, analizándolo y practicando mediante las herramientas que se proporcionan). En los programas con filosofía crowdsourcing, los participantes en el curso colaboran en la creación del contenido. Éste se entiende como algo dinámico que se genera a medida que transcurre el proceso formativo gracias a las aportaciones de todos los participantes. El rol docente se modifica sustancialmente ya que se convierte en un guía y orientador de sus alumnos hacia los resultados deseados. Este guía debe fomentar la participación, la colaboración y el aprendizaje colectivo.
La estructura de estos entornos virtuales se caracteriza por ser flexible, abierta y compatible con lo que se denominada “software social”, un conjunto de servicios 2.0 con unas características muy interesantes desde una perspectiva educativa:
- En línea. Para utilizarlos solo necesitamos una conexión a Internet y un navegador Web, independientemente del sistema operativo que utilicemos.
- Dimensión social. Los usuarios pueden difundir, compartir sus recursos y acceder a los de otros internautas. También se fomenta la interacción social y el intercambio de informaciones e ideas.
- Gratuidad y fomento de la creatividad.
Tras realizar una primera aproximación a este tema, recogemos a continuación las principales ventajas que presentan las redes sociales como plataforma para el aprendizaje:
- Aumentan el sentimiento de comunidad educativa debido al efecto de cercanía que producen.
- Centralizan en un único espacio todas las actividades docentes. Además, facilitan la coordinación y el trabajo de diferentes equipos de aprendizaje mediante la creación de los denominados “grupos”.
- Apuestan por un aprendizaje mediante la interacción de sus componentes. De esta forma se favorece el aprovechamiento de la inteligencia colectiva entre los participantes mediante dinámicas de colaboración. Estos entornos favorecen las denominadas Communities of Practice, basadas en el P2P (peer to peer o igual a igual) en las que iguales de un determinado ámbito aprenden, ayudando a otros, a mejorar sus competencias profesionales (Blunt, 2003).
- Se fomenta la comunicación con el resto de participantes mediante la forma que se considere más oportuna. Para ello se utilizan sistemas flexibles, sencillos y rápidos como la mensajería instantánea o los chats, y otros más informales como el “muro”. Comentábamos en el punto anterior que el desarrollo de Internet ha facilitado oportunidades de aprendizaje entre iguales. Aquí han tenido un papel relevante los sistemas de comunicación integrados en los SRS (listas de discusión, chats o foros) en los que podemos compartir y construir conocimiento junto a otros usuarios.
- La red social que elijamos. No todas las redes sociales tienen la misma finalidad y ofrecen las mismas cosas. La elección de una buena aplicación no es garantía de éxito ya que también intervienen nuestros hábitos de trabajo que también deberán cambiar y adaptarse al nuevo entorno.
- Los resultados mejorarán en la medida en que seamos capaces de participar, opinar y generar contenidos de calidad y ponerlos a disposición del resto de compañeros. En la medida en que aportemos, nuestro nivel de influencia será mayor y también aumentará el nivel de conocimientos que intercambiaremos. Es muy importante que el usuario se involucre, sea proactivo y participe activamente en las iniciativas que surjan e incluso proponga las suyas propias. Los resultados no son inmediatos y se necesita tiempo y dedicación, por lo que la constancia es un aspecto clave.
En definitiva, “el interés de las redes sociales radica en que a través de unas pocas reglas se crean sistemas de comunicación significativa que pueden crear o favorecer comunidades de aprendizaje, tanto en un portal Web de acceso público como en grupos que trabajan online o presencialmente. De esta forma se facilita la generación de conocimiento, el aprendizaje colaborativo y la toma de decisiones colectiva. La utilización de este tipo de software incluye el trabajo por proyectos dentro de programas educativos formales, el intercambio de ideas entre comunidades abiertas de profesionales o el desarrollo de sistemas de gestión de conocimiento en el terreno corporativo” (Ovelar y Benito, 2005).
Referencias
