Propuesta de cambio metodológico: e-Learning

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El e-Learning hace posible que los estudiantes aprendan a su propio ritmo en cualquier momento y desde cualquier lugar. Este proceso tiene lugar en unos entornos virtuales que propicien el trabajo en equipo, la distribución de información institucional actualizada, la capacitación a distancia y la disponibilidad de herramientas multimedia para apoyar la tarea del docente. Al plantear esta propuesta hay tres conceptos implicados:
  • Servicios e-Learning.
  • Contenidos e-Learning.
  • Acción tutorial.
Servicios e-Learning. LMS (Learning Management System)

La selección de una plataforma de e-Learning para una institución es un proceso muy complejo en el que están implicados multitud de factores (organizacionales, tecnológicos, pedagógicos, etc.). Sea cual sea el LMS elegido, en este entorno, los usuarios se diferencian en base a la funcionalidad a la que quieren acceder: alumno, profesor y  administrador. Así pues, los usuarios/alumnos pueden:
  • Acceder a información relacionada con las asignaturas.
  • Consultar las fechas que tengan que ver con las asignaturas.
  • Consultar las pruebas evaluativas.
  • Resolver los cuestionarios planteados.
  • Estar en contacto tanto con el profesor de la asignatura como con el resto de los alumnos mediante herramientas de comunicación (sincrónicas o asincrónicas).
Los profesores pueden:
  • Administrar los contenidos, casos prácticos y cuestionarios.
  • Evaluar a los alumnos a través de los cuestionarios planteados.
  • Responder a cuestiones de los alumnos.
  • Utilizar herramientas de comunicación (sincrónicas o asincrónicas).

Contenidos e-Learning

Desde el portal de formación, los alumnos acceden a la documentación, participan en foros y realizan las pruebas de evaluación para medir su grado de aprovechamiento. Apostamos por un diseño de los cursos con un carácter multimedia, que los hace muy interactivos, intuitivos y de un alto valor didáctico, sin olvidar en ningún momento el aspecto práctico. Una de las necesidades más evidentes a la hora de realizar una acción formativa mediante una metodología de e-Learning es la de disponer de unos contenidos enfocados a las características de este medio. Si queremos aprovechar todas las ventajas que Internet pone a nuestra disposición, no deberíamos incluir únicamente contenidos descargables en Word, PDF o Powerpoint, o simples documentos en HTML.  Diseñar un contenido on-line de estas características requiere un cierto esfuerzo en tiempo y dinero, pero repercute positivamente en el alumnado, que aprende con más facilidad.  Adquiere una especial relevancia la calidad didáctica, funcional y estética de los contenidos. Otra aspecto que afecta directamente al gestor de la acción formativa es que los contenidos desarrollados sean compatibles con la mayoría de las plataformas de gestión de aprendizaje, es decir tiene que ser compatible con las especificaciones del estándar AICC/SCORM. De este modo garantizaremos una independencia del proveedor de plataformas de e-Learning y la posibilidad de distribuirlo o reutilizarlo independientemente del software o sistema que se utilice.

Acción tutorial

En este tipo de metodologías,  el profesor no es la fuente principal de conocimiento. Se convierte en un facilitador del aprendizaje del alumno que presta su apoyo en caso necesario y que controla el desarrollo del aprendizaje. En todo este proceso es de vital importancia la relación entre los participantes, los expertos y dinamizadores de la virtualidad. El formador se transforma en coachee, en la persona que va a ayudar al alumno a conseguir sus objetivos formativos. Por su parte, a la hora de evaluar un curso virtual hay que considerar el nivel de aprendizaje alcanzado por el estudiante en base a los materiales ofrecidos, el diseño instruccional de cada curso, la asesoría del tutor y la retroalimentación brindada a las actividades presentadas.