Objetos de aprendizaje y diseños instruccionales

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Los objetos de aprendizaje (OA) tienen formas muy diversas y pueden presentarse también en formatos diferentes. Sin embargo, podemos definirlos como:
Archivos en formato digital con un propósito claramente pedagógico constituido, principalmente, por tres componentes internos: contenidos, actividades de aprendizaje y elementos de contextualización. 
Aunque se recomienda que un objeto de aprendizaje sea un pequeña pieza de contenido, su tamaño es variable, lo que se conoce como granularidad. Estos recursos digitales pueden indexarse a fin de facilitar su posterior localización y recuperación, esto es posible gracias a los metadatos.

Los OA deben ser portables, es decir, deben poder ser reutilizados en diferentes contextos y plataformas de manera transparente, sin que haga falta cambios en su estructura y contenido. Además, hay que poder acceder con independencia del sistema operativo y del hardware que se utilice, es lo que se llama interoperatividad.

Uno de los aspectos más importantes de los OA es su modularidad, con este concepto se hace referencia a la posibilidad de que estos recursos educativos estén compuestos por diferentes módulos que sean agregables y desagregables en función de las necesidades de cada usuario.

Una de las características mencionadas de los OA es su interoperatividad, es decir, estos recursos deben poder funcionar con independencia del sistema operativo y del hardware que se utilice. El propósito de la especificación IMS Learning Design (IMSLD) es precisamente el de facilitar la interoperatividad de los diseños instruccionales. Esta especificación permite describir la estructura de las tareas y actividades que tienen lugar en una unidad de aprendizaje. En este modelo se indican los objetivos educativos que se quieren alcanzar, quien se encarga de cada aspecto, cuando debe hacerlo y los recursos que se deben utilizar.