miércoles, 25 de enero de 2012

Características principales de diferentes tipos de aprendizaje mixto

La manera en que se pueden combinar ambas modalidades formativas (presencial y a distancia) depende de las necesidades específicas y del tipo de curso que se vaya a impartir en cada caso. De este modo, las variantes de modelos BL, con más o menos tiempos presencial/distancia, son infinitas. La utilización de la combinación de las dos metodologías permite sacar el máximo provecho de ambas, siempre y cuando, el enfoque pedagógico sea el óptimo. En este sentido, la estrategia didáctica correcta pasa por la utilización del e-learning como un complemento a la formación presencial sin incurrir a la completa desaparición de la formación presencial como tal. El  Blended Learning ha generado controversias través de sus diferentes interpretaciones  y, a medida que iba haciéndose popular, aparecieron cada vez más combinaciones: en la variedad de tecnologías, en la diversidad de metodologías o en las experiencias de aprendizaje (Cabero y Llorente 2008).


A nivel general, algunas de las características deseables en cualquier modalidad de Blended Learning son las siguientes:
  • Los diseños instruccionales deben considerar tanto elementos on-line como sesiones presenciales, estructuradas pedagógicamente; aprovechando los aspectos favorables de cada una; complementando, eliminando o minimizando los problemas que suelen presentarse por separado.

  • En el BL lo importante es armonizar, complementar y conjugar los medios, recursos, tecnologías, metodologías, actividades, estrategias y técnicas más apropiadas para satisfacer cada necesidad de aprendizaje, tratando de encontrar el mejor equilibrio entre las variables curriculares.
  • El BL aprovecha la importancia del grupo, el ritmo de aprendizaje y el contacto directo con el profesor de la enseñanza presencial, pero trata de desarrollar en los alumnos la capacidad de autoorganizarse, habilidades para la comunicación escrita y estilos de aprendizaje autónomo.
Los resultados y la eficacia de estos cursos dependen, no ya de la tecnología empleada y de la cantidad o proporción respectiva de presencia/distancia, sino de los diseños pedagógicos, la preparación y disposición del profesorado, del uso adecuado que se hace de los recursos y de la metodología que se utilice. En The Blended Learning Book, Josh Bersin nos presenta varias modalidades de BL que pueden resumirse en dos enfoques:

  • Enfoque denominado program flow model.  En este modelo se crea una propuesta, paso a paso, que integra distintos medios en un programa estructurado de forma cronológica.  El programa exige a los alumnos avanzar a través del material en una dirección lineal.  El paso final incluye un ejercicio o evaluación que mide el aprendizaje total.

  • Enfoque denominado core-and-spoke.  En este modelo, el diseñador crea un enfoque de aprendizaje y luego genera material  adicional, interactividades, recursos y evaluaciones a modo de material de soporte, ya sea opcional u obligatorio.  En este modelo hay muchos ejercicios o referencias a medios múltiples. No se disponen de un modo paso a paso de tipo lineal.
Otra intersante clasifciación es la que realiza González Mariño (2006) quien distingue tres diferentes aproximaciones al Blended Learning:

  • Modelo centrado en habilidades. Mezcla el aprendizaje individual, con apoyo del tutor, mediante interacciones a través del correo electrónico, foros de discusión o sesiones presenciales. Se trata de ayudar a que el estudiante supere los módulos a su paso y evitar la sensación de soledad y la pérdida de motivación.

  • Modelo centrado en actitudes. Introduce el aprendizaje colaborativo, ya sea en comunicaciones a distancia o en sesiones presenciales, con dinámicas de rol que faciliten la interacción entre los participantes.

  • Modelo centrado en competencias. Combina una variedad de eventos de aprendizaje con el apoyo de tutorías para conseguir la transmisión de conocimiento tácito. Está orientado sobre todo a las competencias laborales.
Resulta interesante destacar que en muchos casos los programas BL no se pueden clasificar en un modelo en concreto. Este es el caso del taller de resolución de conflictos que plantearemos más adelante ya que presenta aspectos recogidos en los tres modelos anteriores.



Cabero, J. y LLorente, M. C. (2008). Del eLearning al Blended Learning: nuevas acciones educativas. Quaderns Digitals, 51  

González Mariño, J.C.: B-Learning utilizando software libre, una alternativa viable en Educación Superior.